Aeropuertos. Sentía sentimientos enfrentados estando allí. Por una parte era su lugar preferido, fantaseaba con alzarse con uno de esos aviones que acababan de despegar, con dejar su vida atrás. Con formar otra nueva, dónde nadie, nadie, ni él, le conocieran. Dónde poder dar vacaciones a su corazón cansado de latir a destiempo. Dónde no imaginarse sus labios una y otra vez recorriendo su espalda, como lo solían hacer. Por que es fácil recordar lo efímero cuando sólo has vivido de eso. Dónde poder dejar noches en vela atrás para encontrarse dónde las miradas tienen ganas. Amaba los aeropuertos y fantasear sentada en una de esas enormes salas de espera, mirar através de aquel ventanal como los aviones se enlairaban . El otro sentimiento enfrentado es que ella sabía, casi por completo, que aquello era imposible. No iba a estar en ninguno de esos aviones que le llevara a algún lugar más frío, donde por primera vez, el exterior estaría más frío que su interior.

2 comentarios:

  1. me recuerda a "ella huía de espejismos y horas de más"
    bonito :)

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  2. A mi tambien me gustan las promesas que guardan los aeropuertos antes de viajar. Tengo suerte de poder viajar bastante, aunque nunca tanto ni tan lejos como quisiera. Pero tambien es verdad que el no tener a nadie que te acompañe, año tras año, a veces cansa un poco. A veces tienes que parar y situarte para poder volver a irte. A veces tambien cuesta dejar atras cosas de las que te encariñaste demasiado. pero siempre, SIEMPRE, merece la pena :)

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