Ella rió. Él se lo pensó. Ella calló. Él siguió sumergido en sus pensamientos. Y él era un completo inútil, la pregunta de que si seguía queriendo o no seguía en su cabeza, dando vueltas a una velocidad de vértigo, machacándole. Sus dedos vacilantes, se hundían en la arena y salían de nuevo a la superficie, trazando líneas irregulares en aquellos granos de arena inmunes a los sentimientos. El sol no hacía amago de salir de entre las nubes, y un manto gris se había ceñido sobre la ciudad. Ella suspiró, cansada.
-¿Sabes? Algunos dicen que cuando te preguntas si amas a una persona –se silenció por un segundo- es que ya no la quieres, le has dejado de amar, para siempre.

3 comentarios:

  1. Buah dios mío el final me ha puesto los pelos de gallina.Aunque esn desacuerdo con esa frase puede que le ames y solo halla sido un lapsus para eso estan las crisis :)
    Fantastico texto.
    Mua!

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  2. Tal vez ella deba pararse a pensar en frío.

    Que palabras más bonitas Alba :)

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  3. Tu si que escribes bien tu.
    que pasada y la foto me suena d flickr.
    la pusiste en la moleskine verdad? :)

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