Se despertó de mal humor, un humor terrible. La casa estaba vacía, como hacía días que no estaba. Las sabanas todavía tibias se posaban en el suelo, aunque su lado del colchón seguía intacto. Y odiaba como se sentía, como le había dejado, como el frío se apoderaba de él, eso era lo que más odiaba. Aunque no lo que más le aterraba. Sentía que podía con el frío, si ella algún día regresaba. Sentía que podía ir manteniendo las sabanas tibias si ella algún día ocupaba de nuevo su lado del colchón. Se llevó la taza de café solo a los labios, suspirando la dejó en la encimera. Le cubría el hielo y el silencio aterrador. Abandonó la casa, no podía con aquello. Quiso gritar, como lo solían hacer. Quiso perder el control, romper cristales. Se deshizo de la idea, todo aquello también perdía sentido si ella no estaba.


Y ahora no es fácil.

4 comentarios:

  1. Silencio de hielo. Me siento ideantificada, el silencio aveces asfixia y necesitamos gritar hasta quedarnos afónicos.
    Adoro el texto, muy bueno.

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  2. Me gusta estar sola por las mañanas, no tener que hablar, ni que pensar demasiado. Pero sé que en esa situación mejor sería escuchar una voz especial...
    Me gustan tus toques musicales en los textos :)

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  3. I don't know xddd
    nose, ya preguntaré, esa preciosidad no es mia xxdd
    un besitoo(K) :)

    que pedazo de texto, como siempre :)

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  4. Alba? soy sam !
    la que viste ayer en el fnac y ya sbs mi flickr xDDD
    te sigo pues
    muaaaaaaaaaa

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